
Le pregunté: ¿Cómo te encuentras?
y me respondió: Generalmente.
A continuacion añadió: Bueno, ahora me voy a comer paulatinamente.
Le dejé irse y le recomendé que se comprara un chandal.
Prefiero los chinitos de la foto, que no se preguntan sobre nada relacionado con lo que está más allá de comer fidehuá con palillos, jugar a la consola y mirar peces de colores.