
Nos dijeron que los Reyes Magos existían. Nos dijeron que si tenías espinillas era porque te hacías pajas (por supuesto, te hacías). Por si todavía no estábamos traumatizados, los profes de filosofía nos explicaron (aquel día que no se habían preparado la lección) que, según Freud o Aristóteles o alguien con autoridad, si coleccionabas cosas eso era porque de pequeño no te permitieron jugar con tus propios excrementos.
Por supuesto mis padres no me lo hubieran permitido, porque son gente limpia.
Pero, además, ¿quién cree que a los niños pequeños les mola jugar con sus propias mierdas?
En contra de esto, viva el coleccionismo, los frikis, los melómanos y esa web de coleccionistas
viruete.com.
Y para el que se lo pregunte, lo de la foto es una librería, como se puede leer claramente.