Puedes ser una persona nueva cada vez que hablas por primera vez con alguien. En ese momento puedes olvidar el pasado, como recomendaba Nietzsche, olvidar tus complejos y tus gafitas cuatro ojos capitán de los piojos. Es bastante sano y creativo inventarte a tí mismo de vez en cuando.
¡Superman remonta los cielos de Serbia!: Londres: La policía serbia está investigando informes de un auténtico Superman en la vida real, que ha sido visto volando por los habitantes del lugar. Numerosos residentes en Ljubovija aseguran que han visto una figura envuelta en una capa volando de manera peligrosa sobre sus casas. “Como si tuviera un motor invisible en su espalda” y cambiando de dirección en mitad del aire, Fox News citaba a un residente entrevistado por el diario local Blic. “Era algo como Superman o Batman. Nadie tiene una explicación racional para lo que todos vieron” añadía. No obstante, la policía local ha rechazado hacer comentarios. Traducción de una noticia de newkerala.com o, el mismo texto, de ananova.com
Otros enlaces sobre hombres alados: Hombre alado, según un proyecto de la Alemania nazi. Jablan, el hombre alado, de largo pelo rubio que vuela sobre un caballo (leyenda serbo-croata)
En la foto, el Castillo de Cséjthe, donde vivió y murió la Condesa Erzsébet Báthory, en las cercanías del pueblo de Cachtice, cerca de Nové Mesto (Eslovaquia).
¿Os sorprendería que Drácula fuese una mujer? Bram Stoker usó el modelo de una condesa del siglo XVI que se bañaba en sangre fresca de chicas jóvenes. Localizamos la historia de Erzsébet Báthory en la Transilvania húngara. La única evidencia histórica parecen ser los diarios de la condesa, donde ella misma relata sus atrocidades, en húngaro. Un posible descendiente que mantiene el apellido y está componiendo una ópera alrededor del tema. Meggondolatlan Õrült Iramban Csárdás
La primera vez en la historia que los Estados Unidos piden ayuda a otros países. ¿Sabrá un presidente norteamericano cómo se pide ayuda? New Orleans...orillas del Mississipi... ¿podrá Bush convencernos de que ayudarles es divertido?.
-Oye, me voy a nadar. ¿No te gustaría venir? Pero, claro, te gustará más trabajar. Claro que te gustará.
Tom se le quedó mirando un instante y dijo:
-¿A qué llamas tú trabajo?
-¡Qué! ¿No es eso trabajo?
Tom reanudó su blanqueo y le contestó, distraídamente:
-Bueno; puede ser que lo sea y puede que no. Lo único que sé es que le gusta a Tom Sawyer.
-¡Vamos! ¿Me vas a hacer creer que a ti te gusta?
La brocha continuó moviéndose.
-¿Gustar? No sé por qué no va a gustarme. ¿Es que le dejan a un chico blanquear una cerca todos los días?
Aquello puso la cosa bajo una nueva luz. Ben dejó de mordisquear la manzana. Tom, movió la brocha, coquetonamente, atrás y adelante; se retiró dos pasos para ver el efecto; añadió un toque allí y otro allá; juzgó otra vez el resultado. Y en tanto Ben no perdía de vista un solo movimiento, cada vez más y más interesado y absorto. Al fin dijo:
-Oye, Tom: déjame encalar un poco.
Twain, Mark (1876): Las aventuras de Tom Sawyer. Extracto del capítulo II. (Lée todo aquí).
Cuando yo era pequeño solía jugar con la baraja de las familias del mundo, editada en 1965. Tiroleses, Bantúes, Esquimales, Chinos, indios y mexicanos... y todos me parecían igual de ridículas y por eso me gustaban. Creí que nunca volvería a verlas, el link de la baraja se lo debo al señor Rodera, que piensa que la más sexy era la madre Bantú. A mí me parece más sensual la madre india. Busque, compare y deme su opinión.
Quod virgo prima cupido dat nocte marito, Dum timet alterius vulnus inepta loci.' Simplicius multo est 'da pedicare' Latine Dicere: quid faciam? crassa Minerva mea est.
Traducción:“Dame lo que la recién casada ofrece a su marido la primera noche, para evitar que se le desgarre la otra parte”. Pero más sencillo será decírtelo claramente: “Deja que te dé por culo” ¡Qué voy a hacerle! Así de bruto soy.
Fuente: Priapeos romanos, Sportive Epigrams, translation by Leonard C. Smithers and Sir Richard Burton (1890).
Es domingo y me toca descansar. Buda vár estaba lleno de gente y nos hemos encontrado 6000 forints en tickets para la feria del vino.
Pero esto es un blog serio, así que haz un esfuerzo y léete Mazmorras del tiempo y del espacio, de Félix de Azúa. Lo más abyecto del terror totalitario es que su aparato confía en la inevitable colaboración de los más cercanos a las víctimas.
Hacemos la prueba de girar el dólar, el euro y la libra.
No parecen casualidades que los atentados... ...del 11 de septiembre se produjeran en la tierra del dolar (S II) ...del 11 de marzo fueran cometidos en tierra del euro (M II) ...del 7 de julio tuvieran como objetivo la zona de la libra (J 7)
Así, cada vez que miremos nuestras monedas, predictoras de las fatídicas fechas, nos sonará esa advertencia, la frase que menos nos gusta oir: -Te lo dije.
"Hay tres temas: el amor, la muerte y las moscas. Desde que el hombre existe, ese sentimiento, ese temor, esas presencias lo han acompañado siempre. Traten otros los dos primeros. Yo me ocupo de las moscas, que son mejores que los hombres, pero no que las mujeres. [...] La mosca invade todas las literaturas y claro, donde uno pone el ojo, encuentra la mosca. [...] (Las moscas) Son las vengadoras de no sabemos qué, pero tú sabes que algunua vez te han perseguiudo y, en cuanto lo sabes, que te perseguirán siempre. Ellas vigilan. [...] Es más fácil que una mosca se pare en la nariz del papa que el papa se pare en la nariz de una mosca."
MONTERROSO, Augusto (1995): Tríptico. Fondo de Cultura Económica. México, pp.25-26. ISBN: 968-16-4613-4
Sólo las personas de verdad tienen dolores de cabeza. Las personas fintas, esos seres despreciables sin tacha ni mal humor, criaturas envueltas en la alegría, las sonrisas de móvil, la revista ragazza y las tetas de plástico... ésas no tienen.
Yo incluso diría más. La vida es un dolor de cabeza. Un día el paracetamol te habrá hecho efecto y te despertarás en ese otro mundo donde ya no hay dolores ni cabezas, ni paracetamoles, ni dioses, ni nada. Sólo tierra y calma chicha.
Esta noche me he quedado en casa viendo Dentro del Laberinto (Labyrinth, 1986) y flipando.
Flipando con lo guapa que es Jennifer. Flipando con lo hortera que sale David. Flipando al imaginar la mítica foto de Jim, David y George. Flipando porque los muñecos hoy ya no se los cree ningún niño (en la foto véis a Ludo, ¿es su nombre un homenaje al mítico Ned Ludd?) Son obra de Jim Henson, amo y maestro, venerado sea. Así que me los creí. Y me lo pasé mucho mejor, la verdad.
Nadie me llamó al móvil mientras veía la película.
Consejo de la semana: Enclaustrate en casa de vez en cuando. Piratea una peli que viste antes de cumplir 18 veranos. Bébete una botella de tinto mientras cenas bien. El final de la película será apoteósico, sea cual sea.
¿Por qué me gustaba esta película si estaba llena de tiroteos y policías persiguiendo a ladrones? ¿Por qué me gustaba si el protagonista era un asesino profesional, al igual que en tantas otras muchísimas películas? ¿Por qué me gustaba si ya habíamos visto mil restaurantes italianos donde no sólo se come pasta? ¿Por qué me gustaba si en esta película no había nada de sexo? (¿o quizá sí que había?...).
"Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. [...]"
Sí señores, los que habíais dicho un ciempiés... ¡teníais razón! Los que habíais dicho las fauces de un feroz animal... ¡teníais razón! Se trata de un detalle sólo visto por ojos de fotográfo: Hemos sabido que el gusanito que se hizo famoso por una de las escenas de la peli Dentro del Laberinto ¡vive en el muro de esta hermosa localidad borgoñona! No es amigo de las cámaras, ni busca la fama. Con lo que ganó en su única actuación compró la iglesia completa de San Martín y echó a los curas. Ahora, él, su señora y tres hermosos gusanitos campan a sus anchas por el milenario edificio románico.
Nuestro ciempiés no quiso responder a una entrevista, aunque nos invitó a una taza de té y tuvimos una amena charla sobre la hermenéutica de Habermas, tema del que es un gran aficionado.
Hoy hemos caído en este cementerio de chizerots, donde crian malvas y cipreses.
Morir: La muerte nos fascina como la destrucción, la maldad o las grandes masacres. Cada cosa contiene en sí misma su opuesto y la vida contiene en su interior a su propia contradicción. Condenamos como estamos desde que nos parieron, no podemos menos que sentirnos atraídos por ese momento culminante. Y... ¡los mosquitos se lanzan a la mosquitera!
Ser morido: ¿Quién dijo que el crimen es arte? Una selección fotográfica de los archivos de la policía de Los Ángeles están disponibles en morbosas y hermosas fotografías de cabezas hundidas en retretes, mujeres que recrean la escena del crimen, deliciosos homicidios involuntarios... ...una web escalofriante y real como la vida misma.
¿Morir o ser morido?: Si me dan a elegir, no me quiero morir bajo las ruedas de Farruquito, ni bajo las bombas de la ONU. Me quiero dormir como un andaluz, durmiendo la siesta y harto de calamares fritos en aceite de oliva virgen extra. ¿Es esto posible?
Donde se cuenta la desgraciada aventura que se topó Don Quijote en topar con unos desalmados yangüeses
"Sábete, amigo Sancho, respondió Don Quijote, que la vida de caballero andante está sujeta a mil peligros y desventuras, y ni más ni menos está en potencia propincua de ser los caballeros andantes reyes y emperadores" (Capítulo XV).
Habiéndonoslo currado para encontrar gambas y mariscos congelados en este país sin mar, nos dirigimos a casa de Estrella para cumplir la palabra de todo Caballero Andante: hacer una paella de marisco. Mal rayo me parta si en la Luna existen las paellas. Se me entienda con esta aseveración que no hay santo varón en esta tierra que tenga una junto al fogón (no obstante, en el mercado de abastos es posible encontrar una por 30-35 reales). De modo que hube de guisar todo en varios potes: una marmita, otra especie de puchero hondo y un perol de horno.
En esto eché el arroz y dejélo cociéndose, salimos a la terraza un rato y los selenitas se metieron en la cocina y empezaron a toquetear la paella. Añadieron ajo (habiéndolo yo olvidado) y pimienta negra a saco. La paella quedó muy buena, pero picante. No pudieron evitarlo: a fé mía que está en su cultura añadir picante a todo guiso. Y no porque sean malos cristianos. Es como si yo echo aceite de oliva a cualquier cosa... así que lo comprendí.
Decía hautor que es en la observación del detalle donde mora el dios. Pues bien, dejadme que hoy sólo os enseñe esta foto que tampoco hice yo.
Lo siento mucho, pero sólo puedo meter imágenes de 20 kb, porque blogia aún no se ha reformado y sigue siendo un weblog lento de abrir y con limitaciones. Por tanto, si alguien quiere la foto completa, se la mando por email.
Como rezaba el pie de foto que no podéis leer, se trata de "Víctimas de las bombas siendo tratadas en un hospital de Bagdad, ayer (14 de septiembre de 2005)".
Fijaos con atención, por favor. ¿Cuál es el detalle escalofriante?
No pudimos asistir al show de Paco en el corazón de la Luna, porque la entrada costaba 16.000 forints, cifra nada asequible para el público selenita. La traducción cristiana es 10.500 pesetas de las antiguas por la entrada del concierto. Con eso aquí puedes beberte 160 cervezas o comer seis veces en un restaurante bueno. Vosotros veréis...
Y cuando ví a esta señora, o mejor, dicho... cuando ví el cuerpo de esta señora esperando el autobús me acordé de aquel poema.
"This is the female form, A divine nimbus exhales from it from head to foot, It attracts with fierce undeniable attraction, I am drawn by its breath as if I were no more than a helpless vapor all falls aside but myself and it."
"Esta es la forma femenina, Exhala de pies a cabeza una divina aureola, Atrae con irresistible atracción, Me atrae su aliento como si yo no fuera otra cosa que un indefenso vaho, todo desaparece salvo ese aliento y yo."
Traducción aquí Ray Bradbury, escribió un libro con ese título.