El.Pistacho.Veloz |
![]() |
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2006.
Cuando mi abuela vivió en Valencia, allá por los años treinta o cuarenta, observó que las calles estaban regadas sólo hasta la mitad. Como buena andaluza le pareció que los valencianos estaban medio tontos... ¿a qué venía regar sólo media calle? Mañana a estas horas habré regresado. Un efecto secundario de recorrer muchos kilómetros en tan poco tiempo es que luego necesitas unos días de descompresión. Te levantas por la mañana y miras a tu alrededor... no sabes si ese día comerás flamenquín o gulyas. Nada como una receta lunar para entrar en calor y recuperar mi yo selenita. ¿Qué es lo que se ve desde la torre más alta de Toronto? Hagan sus apuestas, señores. La solución, ... ¡Ya tenemos respuesta! el acertante fue: Mati: "Toronto entero". Héme aquí que estaba yo buscando esa canción tan animada: oh, when the saints go marchin’ in, y en lugar de eso me encuentro con esta noticia tan curiosa titulada when the saints go loggin’ on. Nada menos que el Vaticano proponiendo a San Isidoro como santo patrón de Internet. El tal Isidoro (570-637), obispo de Hispalis (antigua Sevilla) es conocido por ser la figura cumbre de la cultura visigoda en la Península Ibérica. Sus obras más famosas son las Etimologías (una enciclopedia) y la Historia de los godos (donde aparecen las primeras referencias a la Hispania como conjunto peninsular independiente del imperio Romano), así como por sus Laudes Hispaniae, es decir, alabanzas a Hispania. Antes de esta época, los anteriores dirigentes políticos (los romanos) nunca habían hablado realmente de Hispania, que no era una provincia, sino de la Batica, la Tarraconense, la Lusitania, la Cartaginense y la Gallaecia, que eran las divisiones de la administración romana. Los visigodos fueron un reino con muy poca influencia cultural que perdurará sobre los habitantes península, y por ello San Isidoro es digno de recordar. Sin embargo, no comprendo que relación puede tener con internet... quizá que era un hombre que gestionaba información. En todo caso es una decisión simpática por parte de la Iglesia, intentando definir qué estrategia seguir respecto a Internet. No debe ser fácil para una institución anquilosada como la Iglesia Católica manejar estas cuestiones. El Pistacho Veloz utiliza sus pocas energías de enero (estamos de rebajas) para traeros este magnífico cuento surrealista que se desarrolla en plena Primera Revolución Industrial. "Paco el Negro", destinado a convertirse en una fábula antológica. En el año 1777 Paco el Negro se casó con Toksinowaka Yoko Loco, que era una inmigrante japonesa y tuvieron un niño un poco débil." Me han invitado a ver esta película. Tiene pinta de pertenecer a la serie de pelis de crítica sociopolítica como supersize me, y tal. Dura 145 minutos y no sé si está en español, por ahora. Aquí la echan en inglés. ¿Alguna opinión? Sobre esto o sobre cualquier cosa... El otro día mi compañera se quejaba por verse obligada a tachar como incorrecto lo que había escrito su alumna: "una casa litoral". Técnicamente "una casa litoral" no se puede decir, sino que debería ser "una casa en la costa", quizá incluso "costera". Y que remedio... si no te sientes melancólico con estos paisajes, no tienes corazón. En la Luna, a mí que vengo del desierto, tanta nieve me hace sentirme rodeado de luz. Es un paisaje como de vacaciones, seguramente mañana lo quitan y volvemos a la vida normal, donde no puedes chapotear en la nieve con las botas, tirar bolas y envolverte en bufandas, guantes y gorros hasta que sólo asoman los ojos, como si fueras un tuareg. Mañana quitarán la nieve, debe ser un truco del ayuntamiento, fijo. Una de las más grandes viñetas de Forges, dedicada a las personas que hoy, otra vez, lo van a intentar. Y hoy comienza La Semana de Pasión del Pistacho Veloz, en la que como penitencia cada día traeremos una película comprada en la Luna para todos ustedes, millones de personas que nos leen cada día con ansía y enfermizo vicio. La película está basada en este libro (pinchad, está completo online), que, para variar, es mucho mejor. El libro está escrito en primera persona, pero fue escrito por unos periodistas, no por ella misma. Sin embargo, la historia es totalmente real, como podéis comprobar en esta explicación tan estupenda de la wikipedia. Esta peli la compré en la Luna a un precio baratísimo, porque en la luna los dvd’s valen cuatro euros. Es una peli que me retrotrae a mi más tierna adolescencia, harto del mundo contemporáneo y de las chicas del instituto, que no me hacían caso ninguno. Entonces, me metía en mi cuarto a imaginar mundos mejores, hasta que me daban las 6 de la mañana. Luego me iba a la cama antes de que se levantara mi madre: Había que evitar desayunar con tus padres en esos delicados momentos de formación de la personalidad, por razones obvias. Christiane F. es una nena alemana, guapísima por otra parte, que va con patines y se mete heroína hasta por las orejas. Recuerdo que el ambiente decadente total de la película se reflejaba en mi aspecto, no menos decadente, comiendo pizza congelada con mostaza y aceitunas a las cuatro de la mañana. Por supuesto este es el tipo de películas que ponían a las cuatro de la mañana en la segunda cadena y el recuerdo de la bola de cristal estaba aún fresco. Todo esto debe encasillarme en el adjetivo "freaky", supongo. La droga es la otra protagonista de la película, sobre todo, la heroína. La escena más impactante de la película es aquella en que la chica se encierra en una habitación con su novio, que está igualmente enganchado al caballo, con el objetivo de desengancharse en un arrebato romántico. Mientras ví todos sus vómitos y realmente sientes la angustia que ellos están pasando (y creo que Trainspotting al lado de esto, es Bambi), no pude evitar pensar que es una escena de amor puro, ese amor adolescente. Amor puro como los elfos (menos Liv Tayler). La banda sonora es de David Bowie, que tiene su aparición estelar en la peli cuando la niña va a uno de sus conciertos. No os lo perdáis. La Christiane F. real aconsejó al director durante los rodajes de la película, pero por lo visto no quiso aparecer en ella. En su adolescencia, realmente Bowie era su cantante preferido. También son inapreciables las imágenes de Berlín este en los años setenta. Me rodea un color azul producto del reflejo de la Luna y el Cielo que, una vez más, parece de mentira. Por ahora el ayuntamiento no ha quitado la nieve, con lo que empiezo a sospechar que es real. A esa sensación ayuda una temperatura de menos quince grados. -Me han dicho que Bertold Brecht tiene muy controlados sus derechos de autor. Está noche voy a ver la Ópera de los Tres Centavos -Tres peniques. -En la Luna se dice Filléres Ópera, en el Hexágono la moneda es "sous" y yo tengo una traducción en castellano que dice "centavos", aunque también dice BertolT. -Yo siempre que la he oído la he oído como peniques, y de hecho en inglés es penny. -Pues vale. Es la primera vez que me mandan una de estas cadenas sin mucho sentido, en este caso decir grupos musicales uno por cada letra del abecedario. He decidido hacerlo por homenaje a la colega de la Habitación 101. No sé si se supone que debe ser música que me guste, de modo que será el primer grupo que me venga a la cabeza. En la foto, Erik Zimmerman, autor de la canción del verano de 1867, "Dale que dale con el telégrafo". A: Alaska y los pegamoides. B: Bananarama. C: Carla Bruni. D: Deuterónomos del Rock. E: Enzo Janacci. F: Fitto y los Fitipaldis. G: George Brassens. H: Hold. J: Jairo. K: Kiko Veneno. L: Les Luthiers. M: Martirio. N: Negresses vertes. Ñ: Ños heredeiros da crus. O: Onda Cero. P: Paolo Conte. Q: Qui no hay playa. R: Renato Carossone. S: Sandra Bullock. T: Toquinho. U: Ute Lemper sings Kurt Weill. V: Vinicio de Moraes. W: Winchester, Rakel. Y: Yo en la ducha. Z: Zimmerman, Enrique. La plataforma ¡EN CATALÀ! se ha quejado de que los famosos mensajes de Vaya empanada que llevo por la vida. Esto ocurrió este verano, allí donde el reloj. Según mis cálculos doce empanadas representaban algo así como una sola empanada de 4’80x7’20 metros llenos de espinacas, tomate, atún, etc… Miré el hojaldre circular, miré mis manos entre las cuales estaba la supuesta empanada a medio comer. Pero si lo del plato era la empanada, entonces … ¿qué estaba entre mis manos a medio comer? Pagué el bocadillo, la verdadera empanada y la pizza familiar, y Sebas y yo nos marchamos del lugar. Eso sí, antes de salir advertí a la chica del peligro de dejar cosas sobre la barra, estando yo cerca. Por alguna razón, hay un amigo que me llama el hombre con hambre. En una ciudad aburrida, con unos padres aburridos, con unos futuros suegros aburridos que van de malos por la vida, vive este joven, Victor, producto de su ambiente a quien le obligan unos y otros a casarse con una chica, Victoria, a la que no ha visto nunca. La chica es igualmente aburrida, aunque tiene un toque de ... como decir... garrapiñada, que tampoco la hace atractiva. ¿Y a qué viene que se llamen Victor y Victoria? Que alguien me lo explique... porque no le veo el punto. Tim Burton ha usado para esta producción una vieja leyenda europea, que yo no conocía, descubrimiento que le agradezco. ¿Qué es lo mejor de la historia? La idea básica es muy buena: Según reza dicha antigua leyenda europea, el novio no recuerda bien las frases que tiene que decir durante la ceremonia nupcial, de modo que se va a dar un paseo por el bosque mientras ejercita su memoria. En el momento en que pronuncia bien las palabras, al tiempo que encaja el anillo en una rama que sobresale del suelo, descubrimos que no esta rama no era tal, sino el dedo de una chica vestida de novia, que murió allí mismo y allí quedó enterrada, mientras esperaba a su novio, que la dejó tirada. De esta forma, Victor se casa, accidentalmente, con una muerta. La idea básica es estupenda, aunque el mérito de Burton fue encontrar la idea, no tenerla. Es cierto que Burton nos trae otra vez buen material, pero esta vez no lo explota tan genialmente como en Pesadilla antes de Navidad, insuperada. Defectos: 1. La novia cadáver se aburre de Victor, y yo también, no me extraña. 2. Victor y Victoria son más sosos que un bocadillo de algodón y ¿por qué se llaman igual?. 3. El mundo de los muertos no queda retratado con la gracia que se retrató en su día el mundo de Halloween. 4. Ya sabemos que la historia tiene un final feliz y la película no nos depara ninguna sorpresa. En general, yo diría que la película es un poco decepcionante, dentro del nivel de calidad a que nos tiene acostumbrados Tim Burton, a pesar de esas gafas y esas pintas. |